Tal vez hoy recibiste el mejor de los halagos…o simplemente críticas e insultos.
Tal vez te sonrieron por la calle como si nada…o tal vez no te dieron ni los buenos días en el ascensor.
Tal vez hoy el médico te dijo que por fin estabas recuperada…o tal vez te llamaron diciéndote que los análisis volvían a salir mal y había que seguir el tratamiento.
Tal vez hoy el cliente te llamó para cerrar el negocio…o tal vez te enteraste por otro que ya lo había contratado con tu competencia.
Tal vez hoy tu hijo te hizo sentir la madre más orgullosa… o tal vez estás preguntándote cómo puede tratarte tan mal tras tantas cosas que hiciste por él.

Todo eso y mucho más puede estar pasándote hoy, pero mientras eso ocurre, mientras lees cada palabra de este texto, hay un capital muy importante que está disminuyendo, un capital que te regalaron y que debes saber administrar convenientemente, un capital de 86400….. segundos.

Y ese capital no deja de escaparse entre tus manos, inexorablemente. Gota a gota…segundo a segundo. Igual que no puedes decidir si recibes un halago o un insulto, una sonrisa o la mayor de las indiferencias, una gran acción de tu hijo o su total rechazo, el mejor de los negocios o la mayor de las traiciones…. gota a gota… sigue escapando.

¿Y qué ocurre cuando corres más para tratar de usarlo mejor?… muchas veces te da la sensación de que ha ido fluyendo aún más deprisa, de que los 86400, esta vez se quedaron en 50000, ó 40 ó 30…

¿Entonces debo ir más lento para que duren mas?…Depende de a lo que llames ir lento. Mas que la velocidad, lo que debes es ser consciente de a dónde vas y, sobre todo, de la manera que quieres ir.

Porque son segundos muy valiosos, mucho más que un diamante, el oro, los seguidores de Twitter, las menciones en Facebook, aquel reloj o aquel vestido con el que deslumbrar. Son mucho más valiosos.. son todo lo que tienes. Así que piensa si, tal vez en lugar de hacer que duren más, no deberíamos hacerque merezcan la pena. Sin más.

Piensa que la vida ya te la ganaste cuando naciste, es un regalo que nos dieron. Ahora hay que saber disfrutarla VIVIENDO..sí, con mayúsculas. Aprovecha cada segundo, dando lo mejor de ti mismo, siento tú mismo, siguiendo la vida que debes vivir.

Así podrás  decidir si disfrutas el halago, o si no le das importancia al insulto; si dejas que te caliente esa sonrisa anónima, o le haces un comentario simpático a ese vecino que malgasta sus segundos; si celebras que ya estás curada, o si  enfocas los segundos de tus días a ponerte buena muy rápido…y convertirás eso 86400 segundos en el capital mejor aprovechado que podrás disfrutar.

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